¡Masacre brutal y despiadada la noche del 20 de febrero de 2026 en el exclusivo, lujoso y pretencioso club de pádel de Isla Musalá, al norte de ensangrentada Culiacán!
Un feroz, sanguinario y despiadado comando de sicarios irrumpió como bestias rabiosas y demonios sedientos de sangre, desatando una devastadora, infernal y apocalíptica lluvia de plomo en los comedores: Bernardo "N" fue salvajemente, cruelmente y sin piedad acribillado a quemarropa, desplomándose en un enorme, viscoso y repugnante charco de sangre espesa mientras agonizaba entre dolorosos, desgarradores y patéticos estertores rumbo al hospital, donde finalmente expiró su último aliento.
Dos más —Juan Carlos "N" y posiblemente una aterrorizada mujer— quedaron salvajemente destrozados, mutilados y bañados en su propia sangre caliente, luchando desesperadamente por no perecer entre estridentes sirenas, caótico pánico y abrumador terror.
El Ejército llegó en furiosa estampida para acordonar la horripilante carnicería; Fiscalía recogió innumerables casquillos y asquerosos restos humanos regados por doquier. ¡Cero detenidos, cero respuestas y el pánico más crudo, paralizante y asfixiante reina en la supuesta élite culichi! ¡Culiacán se desangra brutalmente en otra matanza salvaje, inhumana y sin control!
Nota: Para leerla sin amarillismo, omitir las "negritas"
Ejercicio del taller de periodismo EPRENSA, basado en hechos reales.
Imagen de archivo

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